Es tiempo

Hoy he decidido dar un paso adelante y dejar algunas cosas atrás. Luego de tantos años de escribir en este blog y de otros mas dejandolo abandonado, me he dado cuenta que lo único que me ha mantenido atada a este espacio ha sido el querer recordar todos los buenos y malos momentos que han sido documentados en este lugar.

Hoy he decidido cerrar esta puerta para abrir todas las que tengo por delante. Es tiempo de avanzar, de aprender cosas nuevas, de hacer lo que me plazca. Es tiempo de cerrar este capítulo y abrir el siguiente. Es tiempo de algo diferente.

Elsa Letelier

Feliz Cumpleaños

Justo hoy, en tu cumpleaños, me ha afectado tanto tu falta de conciencia. Ay Gustavo! Cómo me duele saberte tendido en ese mar de sueños y que no te puedas despertar, que no compartas conmigo la música que sale de ti, de tus entrañas.

Gustavo, hoy me siento mucho más cerca de ti, es como si hubiera un pedazo de mi que se quiere quedar contigo, a tu lado para verte despertar.  Escucho una y otra vez tus canciones intentando descubrir lo que hay oculto en ellas.

Gustavo, probablemente no sea tu fan #1, y tal vez no sea la #2, pero soy una de tantas almas que espera por ti, que te recuperes y que te quedes aquí. Feliz Cumpleaños.

“La tinta no secó y en palabras dije muchas cosas, pero en mi corazón todavía queda tanto por decir, que no me voy, me quedo aquí”

Amor mío

Hace tanto que no escribo unas líneas para ti. Entre la falta de tiempo, las dudas, se me había olvidado cómo era esto. Hoy vuelvo a escribir porque me haces falta, porque quiero que sepas que te he pensado, te he soñado tantas veces estos días, que mi mente se hace poca.

Amor mío, lo quiero todo contigo, los versos, los besos, las ganas, el amor… envejecer contigo…

Miedo

Miedo, no me acompañes, prefiero estar sola a tenerte cerca. No te quiero en mi corazón, prefiero la nada a llenarme de ti.

Miedo, ¿por qué insistes? ¿acaso no ves que mi vida está bien sin ti? No ocupes mi mente, no invadas mis sueños, no inviertas en mi locura, no arruines mi libertad.

Miedo, no necesito tus lágrimas, ni tampoco tus besos, o tus miradas, no quiero tu lástima, tus abrazos, tus promesas. No quiero nada.

Miedo, mantente lejos, no tengo tiempo para ti. Tengo la Esperanza.

Tu

Tu, te has llevado todo, me has dejado en la nada,

me has dejado el desconcierto, me has dejado las ganas.

Tu, el uno más de la lista, el que me tienta por las noches,

el que abre sus brazos, el amor de mis amores.

Tu, el de la conversacion ligera, el que inspira las canciones,

el que ilumina mis noches con su Sol, el que a mi piel se encuentra tatuado.

Tu, el amigo, el amante, la compañía,

la risa, el sueño, la locura, el tequila.

Tu, el ingenio, la mañana, la forma,

la música, los celos, el amor, la cama.

Tu, mi sentido, mi norte, mis ganas de vivir,

mi dueño, mi suerte, mi amor, mi muerte.

El descanso

El descanso solo llega hasta un punto en el cual comienzo a extrañar la música que sale de mis manos. El instante aquel en donde me multiplico y divido tantas veces para volver a ser yo misma. Me busco y me encuentro en la soledad causada por aquella tempestad en donde aprendí de los errores cometidos por mi inmadurez, por mis impulsos, y no pienso en nada más. La música continúa saliendo por mis manos mientras escucho el llanto que promete el frio, las ganas de amar y la indiferencia. Le juro amor al tiempo, y le prometo recuperar la libertad que le han robado. El silencio se ha roto.

En mi habitación

Se que eres tu el que esta parado alli en mi habitación, quien me vigila como si fuera una vil delincuente, listo, esperando a que falle. Intentas sacarme la mayor información posible con sólo mirarme, saber por qué hago lo que hago, por qué me he alejado, y sin embargo no te das cuenta que yo tambien te vigilo, que conozco tus pasos, que me se tu rutina. Te invito a mi fiesta solitaria donde el tacto es necesario, pero no puedes hacer nada, solo observas esperando que me acerque a ti, pero sabes qué? no lo haré, se lo que tramas. Te envuelves en mi cintura, haciendo música con mi ombligo intentando llegar más allá de lo que un día te permití; en mi habitación reina la oscuridad.

Anónimo

Otra vez mi corazón se estremece, te he pensado. Cobarde, ¿por qúe te escondes? ¿por qué te ocultas tras palabras dulces? Si querías mi atención ya la tienes.

En mis sueños

Anoche estuviste en mis sueños, no se por qué, no te conozco, pero aún así te necesitaba. Estuvimos en el mar, el lugar donde todo comenzó, mi vida, donde está tu vida. Me haces falta, no sé por qué, nunca te he tenido cerca, y la sola idea me causa escalofríos. Me odias, sé que me odias, yo te temo; tus palabras, aquella palabra que me atormenta, me persigue. No sé por qué, pero anoche soñe contigo, no fue un mal sueño. El sueño fue bonito.

Si no te vuelvo a ver

Si te llego a ver a lo lejos, sé que mi corazón se paralizará al instante, no habrá mas sonido que el sonido de sus latidos, y el tiempo se hará lento, por ver a lo lejos tu caminar o tu sonrisa, por ver que la distancia no nos separa.

Si te llego a ver, aun si no estas ahi, el cielo se partirá en mil pedazos, las nubes responderán a su llamado, y la mención de ti me hará sonreir.

Si te llego a ver parado, ahí frente de mi, te haré mil preguntas, consumaré este amor platónico, y me marcharé despues, para que así puedas disfrutar de mi mientras camino, mientras mi silueta se dibuja lejos, hasta que tus ojos no puedan ver nada más, y solamente puedas percibirme con el más fiel de tus sentidos.

Si te llego a ver, aun en el pensamiento o en los sueños, mi mente perderá su cordura, el caminar se hará pausado, la sonrisa será imperceptible, recordarán mis labios el haberte besado, e intentarán mis manos construir el futuro que nos prometimos.

Si te llego a ver, en alguna vieja fotografía tal vez o en la más nueva que me muestre como te han cambiado los años, sabré que hay una parte de mi que te pertenece, aquello que me robaste: la calma, la paz que te deseo cada vez que hablamos porque no la tengo, la idea de que algún día me iré lejos deseando que sólo tu me encuentres.

Si te llego a ver en los versos de canciones, en los secretos de extraños, o en algún amigo en común, me preguntaré si en verdad el compartir el día a día y algunas noches, es lo que estamos destinados a hacer, y si la fluidez de nuestras conversaciones se perderá con el paso de los años.

Si no te vuelvo a ver, prometo no olvidar tu nombre, tu rostro, tu sonrisa, ni la forma en que te tiemblan las manos cuando mis manos se acercan a tocarlas.