
Llegamos a ser tan diferentes tu y yo…
tan diferentes, pero a la vez tan iguales…
Mientras yo busco el momento perfecto para acercarme a ti,
tu esperas paciente y me dices que no me entiendes,
que no me entiendes.
Y resulta que mientras pasa el tiempo en la espera de ese momento,
de ese solo momento donde el contacto de tu piel con la mía,
de tus labios con los míos es necesario,
te desesperas y me dices que no me entiendes…
¿Y por qué espero?
Espero porque quiero darte lo mejor y ahí es que no me entiendes.
Y ahí es que yo te entiendo.
No más planes, no más momentos esperados para ti.
Vivamos el hoy y dejemos que el tiempo sea el que decida.
Y mientras vivo el hoy, al menos yo siento que te quiero.
Y mientras besas mi mirada, surge un pensamiento, una idea:
De que sí.
E.L.
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.