[Dedicada a quien me liberó de mis demonios y me trajo otros tantos]

Te amo demasiado para besarte.
No quieren mis labios obligar a tus labios
al amor que le imprimo en cada beso;
al dolor oculto en cada gota de saliva
que una vez fueron lágrimas.
Te amo demasiado para permitirme besarte,
para querer hacer poesía
con cada palabra tuya que recibo
o con cada pensamiento que se envenena
con tu ironía.
Te amo demasiado,
tanto que no puedo besarte,
y es que el miedo que provocan tus labios,
me intoxica lentamente
y me hace desear momentos
que no debieron existir.
Te amo demasiado,
tanto que busco con mi pluma
enaltecer tus rincones
y dibujar en mi cuerpo un pedazo de cielo,
para que cuando lo busques,
lo desees,
lo ames,
me ames a mí.
Te amo demasiado
y no puedo besarte…
por culpa de tus labios que no lo quieren así;
aquellos que me robaron tantos besos una vez.
[Elsa Letelier]